sábado, 31 de julio de 2010

Sumida en esta tristeza tan aguda, tú casi ni me miras, evitas mi culpabilización, yo me quedo con aquella perturbada esperanza de que me bromeas. No se como agarrar fuerzas para marchar, dejé la dignidad junto con las lágrimas que cayeron en tu almohada mientras me leías las primeras páginas de aquel libro y horrorizada me pedía consolar con un sueño, con adormecer mis ojos pensando que el dolor desaparecería mágicamente, lográndolo solamente cuando escuche tu silencio eterno.

Un lento despertar por la mañana me sugería la tranquilidad, nada era verdad, sentí un par de caricias de noble sutileza, cuando de pronto me bajaste a la realidad. Comenzó otra lucha, me parecía una vida paralela, no era lo que hasta anteayer sucedía, para mí era tu súbita muerte, Tan repentina como para gritarle a cualquier dios, entonces era incrédula , no era posible que te hubieses muerto sin presagio alguno, no lo entiendo.

Me niego a creer en mi alucinación, algo debió ser cierto….esos ojos buscando los míos.

miércoles, 28 de julio de 2010

Hablar con la soledad, no con aquella chiquilla nombrada con la verdad absoluta: soledad de lo más profundo de la esencia .Intentando escapar de ella me he convertido en criminal, no he tocado jamás piel alguna sin sutileza, mis manos no atravesaron cuerpo humanizado, sin embargo he cometido un sin fin de crímenes contra…mí.

Intentando huir de ti, lo más bello. Arrancando de formas tan extrañas, matando cada esperanza, sometiéndome a mi no voluntad expresada en los ojos de aquel captor .Sí yo lo cree, él puso las cadenas que yo le ordene, confundida y perdida en ese escapar infernal, amé mi vida pero nunca tanto como cuando la descubrí en la tranquilidad de mi tumba, era yo…hecha una con la soledad.

sábado, 3 de julio de 2010

Creo que un miedo profundo me sobrecoge, es como si de pronto todo mi pasado me encontrase y me llevara de vuelta, no se si son los recuerdos, El miedo a volver a comenzar, pero sin embargo siempre estoy empezando de cero. Es casi una adicción al escapar, busco pertenecer aunque me escabullo de ello. Lo he hecho tantas veces sin poder detenerlo, talvez odio sentir un espacio, odio verme normal, talvez también amo ser miserable y me siento tan reconfortada leyendo una historia porque es la mía, porque intuyo que esto no va a tener un buen termino, me siento atrapada por mi propia vida. Ya había olvidado que hace algunos años atrás solía sentirme otra persona y cuando la gente me hablaba yo me preguntaba por qué. Yo no era ella, nadie me conocía, yo no la conocía, quizás quería escapar de mi.